This image combines Hubble observations of M 106 with additional information captured by amateur astronomers Robert Gendler and Jay GaBany. Gendler combined Hubble data with his own observations to produce this stunning colour image. M 106 is a relatively nearby spiral galaxy, a little over 20 million light-years away.
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La Máscara: el quiebre de un vector

la máscara

La obra completa de El Rey de Amarillo es fascinante, pero yo dejé yacer todas mis debilidades sobre “La Máscara”; una historia de tres jóvenes que se aman a muerte: un triángulo amoroso. Las historias de terror no son nada si no juegan con todas las debilidades humanas. Una buena historia de terror, suelo afirmar con frecuencia, es aquella que te remueve las vísceras, porque, te obliga a sentirla y a creer en ella, despertándote toda clase de emociones. Si una historia te hace llorar o reír antes de vaciarte el alma en la irremediable irresolución del problema, entonces probablemente es una de esas muy buenas historias de terror de las que difícilmente escapas, incluso por el resto de tu vida.

En La Máscara, Geneviève, Boris y Alec son los protagonistas de una sublime narración en la que se hace notar con detalle la relación de los tres amigos, en ocasiones incomoda, en la que un lazo muy estrecho los junta. Hay tanta poesía en la admiración y devoción que siente Alec hacia Boris y el deleite que tiene por Geneviève, incluso si el lenguaje no es ciertamente poético. Dicha poesía se despliega en los sentimientos encontrados y en las tan detalladas trivialidades, descritas de forma cautivadora, en un tono sereno que espeluzna a cualquier espíritu vulnerable. La belleza de la que goza el comportamiento de Alec frente a sus figuras adoradas, es el cebo perfecto en la pesca que representa el relato. Te prepara para desmoronarte.

El lector se debilita cuando uno de los vectores del triangulo se quiebra: Geneviève, desarrolla un cuadro depresivo. Y aunque el espectador se reconoce frágil y vulnerable a cualquier tipo de sorpresa, ésta se toma su tiempo, aprovechándose de la sensibilidad de la audiencia para insertar más drama, terminando por derrumbar el triángulo entero y dejando al lector perplejo y desconsolado, a la espera de cualquier cosa. Todo esto acompañado de una excesivamente descriptiva desesperación: todos los vectores quebrados, el escenario frío, impregnado de desdén y toda la historia bañada en sentimientos de desidia y frustración.

La Máscara es, sin duda, un relato de terror que cumple con la fórmula, siendo al mismo tiempo irreverente y violando convencionalismos. Es una historia plagada de drama, que creo sería fácilmente absorbida por el imaginario y adoptada como una palpable y aterradora realidad. El miedo es dibujado en esta historia corta con trazos delicados y precisos, exponiendo un resultado artístico e inolvidable. Si creen que estar enamorados de alguien y de su pareja, es una situación que no podría empeorar, los invito a leer La Máscara, de los relatos de El Rey de Amarillo.

 

Fotografía de Jayson Carter

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